Ilustración original de Andrés Casciani
Desde Portugal, con un poema especialmente escrito para la ocasión, la poeta chilena Sara Oportus se suma a nuestro número especial por el cincuentenario del golpe de Estado en Argentina (1976), cuando aún no se ha cumplido una semana de la histórica movilización popular del 24 de marzo. Sara vivió en Buenos Aires entre 2022 y 2024, donde cursó estudios de posgrado en la UBA como doctoranda en Filosofía, luego de obtener la licenciatura en la UC de Chile. A fines de septiembre de 2023, con la redacción y lectura de un ensayo intitulado “Qué significa resistencia cultural hoy. Pequeños apuntes sobre el teatro chileno en dictadura”, participó del XIV Seminario Internacional Políticas de la Memoria realizado en el Centro Cultural de la Memoria Aroldo Conti, evento que tuvo como eje central la conmemoración de los cuarenta años del Nunca Más argentino (1983), pero que también incluyó una mesa dedicada al 50° aniversario del golpe militar contra Salvador Allende (1973).
Los versos de “Un día cualquiera” enlazan la historia contemporánea de Argentina con la de Chile, países hermanos que han sufrido por igual el doble espanto de la dictadura y el terrorismo de Estado bajo el Plan Cóndor, y que hoy, en otra amarga coincidencia, son gobernados por demagogos neoliberales de ultraderecha que, en el marco de su “batalla cultural”, porfían en propagar discursos negacionistas –cuando no apologéticos– respecto a los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el “Proceso de Reorganización Nacional” y el régimen pinochetista.
Un día cualquiera
Un día cualquiera
pasarán cincuenta años de esto.
De esto que no es, todavía.
De este espejo quebrado que llevo en mi rostro,
de este falso verdadero, sin justicia.
Un día cualquiera, pasarán otros vientos, otros olvidos,
y pasará otro septiembre como si fuese marzo,
será un 11 o un 24,
pasarán los días,
de pares y docenas.
Enterarán un día cincuenta primaveras,
y yo lloraré todavía a mi padre en otoño,
sentada en el columpio de mi escuela,
y así pasaré 25 abriles más, parada en el techo, casi muerta, pero viva.
Y así, viva en Almagro, y sea feliz en el Centenario, o en Valdivia;
así viva fuera de la tierra del sol,
así sea flaca o gorda y me muera,
así sea una vieja sin memoria,
y esté fuera de mí misma,
y esté exiliada de mi amor,
solo aferrada a mi fe de creyente,
y vaya con el corazón vestido de teatro, padeciente,
lloraré este día.
Y no será sólo por mi padre muerto,
ni solo por mi propia muerte,
serán más de 30.000 llantos
y lloraré con todos mis dolores y con todos mis hermanos.
Con mi dolor de útero y de pelvis, voy a marchar ese día.
Con mi dolor de hija, de madre, de compañera,
iré a marchar ese día para ocupar la plaza
y girar por la Moneda o por la Casa Rosada,
como si me sacara algo de encima,
como si fuese a parirme yo entre miles,
para parirme yo en los otros y en sus dolores, también.
Será mi marcha de memoria, pues,
después de esto,
será octubre un día.
Estoy segura que colmaremos las calles
y el dolor será menor con un poco de pan compartido.
Y ese día, no será ese un día cualquiera,
pues será también el cumpleaños de mi madre,
y brindaremos todos por la Vida.
Dignas, las personas, hijas de una madre libre de durezas,
una madre de caminos libres y sin frenos,
una madre de aguas limpias, de transparencias en gotas,
una madre confidente de vida de pies veloces
como los que me llevan hoy por este lugar sin límites.
Hoy que es un día cualquiera, y que mi voz apenas se escucha,
que aún no pasa por cielos ni amarras en su costilla,
estoy segura que mis amigos seguirán militando en la tierra del corazón.
Y que después de esto,
conoceré nuevamente todo
y también veré otra vez las flores y no me parecerán tontas.
No me burlaré de la lluvia en julio
y seguiré por la avenida camino abajo y más allá de Rivadavia.
Y tal vez, ese día, quiera ser una flor
en medio de la exuberancia sureña, para nacer otra vez.
Y pasarán, de esto, de todo esto, cincuenta años más,
sin golpes ni nada de nada.
Y un poco de todo esto, será cualquier día, de a poco.
Sara Oportus
HDC, Coímbra, 24 de marzo de 2026